|
Astrología Lunar
Desde los tiempos más remotos el hombre observó el cielo, buscando respuestas a su existencia. Respuestas, que en muchos casos, le eran útiles para su actividad cotidiana. Con el correr del tiempo y debido a la observación y puesta en práctica de experiencias, aprendió sobre la influencia en la Tierra de su satélite, la Luna.
Así descubrió, por ejemplo, qué tenía que hacer para obtener buenas cosechas. Debía sembrar en Cuarto Creciente, si de lo sembrado iba a utilizar la parte superior de la planta (verduras de hoja, trigo, etc.); pero si lo que usaría, crecía debajo de la tierra, la fase ideal era el Cuarto menguante (remolacha, batatas, etc.).
De la misma manera se dio cuenta y esto fue trasmitiéndose de generación en generación, hasta nuestros tiempos, que la luna y sus fases estaban asociadas con los humores y reacciones de la gente.
Así, hoy sabemos que la fase de Luna Llena altera el ánimo, ocasionando controversias y desentendimientos… ¿por qué? Porque en dicha fase la Luna se encuentra opuesta totalmente al Sol, al Astro Rey que la ilumina ya que nuestro satélite no tiene luz propia.
Ese enfrentamiento entre luminares, arquetipos femenino y masculino por excelencia, no promueve precisamente armonía, porque al verse cara a cara y tomar la Luna conciencia de realidad respecto a su pareja estelar, al ver que su luz depende del Sol y no de ella misma, se generan decepciones y controversias. Claro que los humanos tenemos, luego de ellas, la posibilidad de llagar a acuerdos, con total respeto hacia la individualidad del otro.
La Luna, principio netamente femenino dentro de casa ser, independientemente del sexo físico, muestra la mente inconciente, como también las necesidades instintivas y las reacciones emocionales que cada ser tendrá ante determinadas circunstancias.
Además, y debido a la observación de muchas generaciones anteriores, sabemos y comprobamos que la Luna está asociada con las meras y ese flujo y reflujo que se ve en la naturaleza, está también en el interior de cada ser, por eso la Luna en nosotros está asociada con la ciclotimia.
La Luna tarda en trasladarse alrededor de la Tierra entre 27 y 28 días. Así se descubrió que estaba relacionada con el ciclo menstrual femenino. Las nueve lunas que tiene q vivir la embarazada para conocer a su hijo lo confirman.
Como vemos, nuestro satélite natural incide en nuestra vida y en nuestros estados de ánimo en forma notoria. |