Los Sueños

Claves de la personalidad
Los sueños son productos del inconsciente.
Mientras dormimos, la razón y la lógica ya no ejercen su control sobre la parte consciente de la mente y ceden su lugar a un sustrato de pensamientos, ideas, sentimientos y deseos que, rechazados hacia el inconsciente durante la vigilia, surgen entonces libremente.
Símbolo y arquetipo
Este producto de la mente no obedece más que a su propia lógica y se expresa en el lenguaje del inconsciente, incoherente, que el cerebro despierto no comprende con facilidad.
Este lenguaje está compuesto de imágenes, palabras, situaciones, actos, etc., seleccionados de los sucesos de la vida cotidiana. Pero el inconsciente elige entre aquellos que mejor se adaptan al psiquismo o a la situación actual del soñante.
El material del sueño, aunque se expresa de manera aparentemente irracional, sin progresión lógica, presenta un hilo conductor: los arquetipos (ideas ligadas al simbolismo cultural universal que cada uno lleva en sí, heredados de generación en generación: las figuras del héroe, el gigante, el santo, la bruja, la madre, el padre, Dios … ) y los símbolos, ligados a la vida personal, verdaderas claves para la interpretación de los sueños.
Compensar y complementar
Los sueños nos llevan al conocimiento de nosotros mismos. El psicólogo y psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, uno de los pioneros del psicoanálisis, afirma que los sueños cumplen una función compensadora y a la vez complementaria del consciente, ya que transmiten los elementos que le faltan a este último para comprender una situación, un estado de ánimo o un estado mental o espiritual.
Los sueños tratan de restablecer el equilibrio psíquico poniendo el acento en las exageraciones o en las lagunas o vacíos que existen en la conducta del individuo.
Nuestro estado psíquico
Los sueños revelan el estado psíquico del soñante. Es necesario saber que todos los elementos del sueño, por dispersos o absurdos que sean, tienen relación únicamente con el soñante y representan aspectos de su propia personalidad: sus funciones psíquicas personificadas, la expresión de sus deseos, sentimientos -aceptados o reprimidos-, tendencias, del anima (parte femenina en el hombre) o del animus (aspectos masculinos de su naturaleza, en la mujer).

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