Familias reconstruidas  

Con cariño a todos los lectores de esta sección, en esta ocasión hablaré de LAS FAMILIAS RECONSTRUIDAS, en está época casi todas las familias ya están reconstruidas, me refiero a todas esas familias que se forman nuevas con padres divorciados y a los que se añaden hijos de las propias parejas, parientes políticos, y amistades.

Esto no resulta ser nada sencillo, pero tampoco es tan complicado siempre que uno respete y se de a respetar ante lo nuevo. No esperando que los caprichos y las llamadas costumbres  de otros rompan con las nuevas relaciones.

El Feng Shui es una forma de vida, aunque resulte algo complicado, aquí es donde las personas deben aprender a cerrar los ciclos, por doloroso y difícil que esto suela ser para algunos, cuando existe un divorcio los parentescos políticos se terminan por darle respeto a la nueva pareja, y cada uno debe asumir el papel que le corresponde.

Existen infinidad de ejemplos como humanos habitamos esta tierra pero, suponiendo el caso de una suegra que quería mucho a su nuera cuando el hijo como adulto toma la decisión de divorciarse la mamá de él debe permanecer en su lugar, podrá seguir viendo a sus nietos, amarlos y protegerlos pero, ya no verse terca e incomprensiva con su hijo ante la aparición de la nueva novia o pareja, y, no seguir dando un lugar a la ex pareja de su hijo, y por otra parte la ex nuera debe conservar su lugar dignamente separándose y cerrando el ciclo con su ex familia política.  Lo mismo debería hacerse en el caso de un yerno, siempre dando el lugar a las decisiones que tomen los hijos.

Los hijos de los divorciados deben madurar en este asunto y comprender que es mas sano tener a unos padres separados y amarlos a ambos, y, no vivir con sus padres peleando y no comprendiéndose delante de ellos. Y cuando se de el caso en que sus padres quisieran reconstruir sus vidas y tener una nueva pareja, estos deben respetar sus decisiones.

Así mismo los cuñados hermanos de la pareja divorciada, debe respetar las decisiones de ambos y dejar que su hermano o hermana siga su vida y apoyarla y darle su lugar a la nueva pareja que llegue a la familia.

En estos tiempos de fiestas se ven muchos disgustos por no haber respeto entre los integrantes de una familia, varios de mis clientes me comentan de lo que viven en estas épocas y trato de sugerirles que se den su lugar siempre, que cuando uno entra tarde a una familia ya no es tan aceptado, por algunos de los miembros de la familia que aparentemente ya tienen un lugar ahí, como si hubieran adquirido una membrecía vitalicia, y que no busquen reconocimiento y estimación, no ejercer ninguna presión, si de alguna manera  llegará a ser aceptada sería sin sentir que tendría que esforzarse por lograrlo.

Insisto mucho en aprender a cerrar los ciclos que ya pasaron que no volverán y que dejemos que otros vivan libremente su vida en respeto y cordialidad.

Aquí les envió lo que escribió Paolo Cohello para aquellos que aún se encuentran atorados en el pasado.

 

   Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin. Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir. Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos… no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron. ¿Me han despedido del trabajo? ¿Ha terminado una relación? ¿Me he ido de casa de mis padres? ¿Me he ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé, ¿ha desaparecido sin más? Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así. Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida se convirtieron de repente en polvo. Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu país, tu cónyuge, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando página, mirando hacia delante, y todos sufrirán al verte paralizado. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá: no podemos ser eternamente niños, adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o de rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver. Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello.

  Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros. Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar.
   Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse.

   Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos.

                                                                                                                         Paolo Cohello

Saludos con cariño

    Adela Gil mongil2004@yahoo.com.mx