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El Karma y la vida diariaComencemos a plantear un poco, como se desarrolla el Karma dentro de nuestra vida cotidiana. Al nacer, se nos ha provisto de algunos elementos importantes que nos servirán para vivir y desarrollarnos dentro de nuestro mundo, el buen uso que le demos a estos instrumentos es decisión nuestra y es también parte de nuestro libre albedrío. Contamos con un Cuerpo Físico, el cual es un vehiculo de expresión de la conciencia misma. Cuando algo en nuestra vida se encuentra fallando, ya sea nuestra salud, la economía, nuestras relaciones, etc.…, lo que nuestro cuerpo físico y nuestro entorno del mundo material se encuentran manifestado, es precisa y justamente la falta de conciencia, es decir, ignoramos las instrucciones de nuestra conciencia superior. Contamos también con nuestra mente, esta en conciente de si misma exceptuando los momentos en que se halla en estado de vigilia. Cada ser humano cuenta también con una conciencia Cristica, aquí se halla todo el conocimiento, la guía más allá de la conciencia latente dentro del ser de cada uno de nosotros. La conciencia Cristica es la parte que sabe que todo es un juego del cosmos. La mente debe seguir el apremio de la conciencia de Cristo, y luego de disciplinar los cinco sentidos en el campo de la vida. Nuestra conciencia Cristica se encuentra todo en nuestro ser, en todos nuestros pensamientos, pensamientos y emociones. Sin embargo hay algo más…. El campo de batalla…. La misma vida. Contamos también con nuestros cinco sentidos, de los cuales recibimos impulsos, ya sea de vidas pasadas o de esta vida, y también recibimos impresiones. En nuestra reacción a la acción o que engendra emociones, determinando de esta forma nuestro karma, recordemos que por sobre todas las definiciones existentes de Karma, este es la cosecha de nuestra siembra y las semillas son las emociones. Dentro de nuestro interior representamos solamente dos clases de emociones o fuerzas, la negativa y también la positiva, el bien y el mal, el blanco y el negro, materia y energía y todos los opuestos que puedan ser concebidos por la mente humana, cada una genera un diferente tipo de Karma, bueno o malo según sea la calidad de la emoción que sintamos. Como resultado de esta dualidad, el ser humano se encuentra conviviendo en un constante y continua lucha entre el bien y el mal, entre sentimientos positivos y negativos, entre deseos y tentaciones de los cinco sentidos y las respuestas emocionales que despiertan sus acciones en nuestro inconsciente, con las reacciones conscientes resultantes. Como habíamos dicho en capítulos ya anteriores, no es nuestra acción lo que determina nuestro Karma, es nuestra actitud ante la vida la que lo creo, es decir que no es lo que hagamos si no la emoción que habita en esta… y la emoción que lo genera. Dos personas pueden realizar exactamente lo mismo, y cada una es poseedora de un karma diferente, dependiendo particularmente de la emoción que haya vivido al hacerlo. |
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