Según la opinión sostenida tanto en las culturas primitivas como en las civilizadas, una característica común de los médium es la aparición de ciertos trastornos en el funcionamiento eléctrico del cerebro. Dichos trastornos se producen particularmente en los enfermos de epilepsia, dolencia considerada, antiguamente, como una enfermedad sagrada. Esta afirmación se sigue sosteniendo en algunos pueblos primitivos.
El antropólogo Adrian Dossier fue aceptado por las tribus primitivas de Sudamérica, en gran parte, gracias a que sufría ataques de epilepsia.
Un caso curioso es el de la conocida médium Leonora Piper, quien sufría pequeños ataques epilépticos en el momento preciso en que estaba a punto de entrar en trance.
En otro articulo relacionado con el tema, el parapsicólogo William G Roll, sugiere que la epilepsia esta relacionada con la actividad de los poltergeist. El texto, publicado en el European Journal of parapsychology en 1978 y titulado Hacia una teoría del poltergeist, afirma que un ejemplo particularmente alegre del fenómeno equivaldría a un ataque de esta enfermedad.