Este juego sirve para obtener lecturas directas, pero escuetas. Se utiliza solamente para tener una respuesta afirmativa o negativa a la pregunta. Una vez barajadas las cartas, se escogen al azar cinco naipes que se pondrán en fila, uno al lado del otro. La carta que va al medio vale el doble y equivale al presente. Las dos que están a la izquierda representan el pasado, y las de la derecha, el futuro.
Si la mayoría de las cartas está en posición normal con respecto al lector, la respuesta es Sí. Por el contrario, si la mayoría de las cartas están invertidas, la respuesta es No.
No se debe olvidar que la carta del medio vale el doble. Si se presenta un empate, el consultante no desea en realidad saber la respuesta o tiende a dejarse llevar sólo por sus ideas.