Siendo el tarot una representación de un proceso iniciático, que habla de nuestras limitaciones, pero también de las potencialidades enormes que podemos desarrollar mediante una continua trasformación, está íntimamente ligado a la numerología, ciencia de los números que hace posible realizar gran cantidad de combinaciones con el valor numérico de las letras.
El número se ha vinculado siempre con la armonía cósmica y todos los pueblos han dado gran importancia a los números, sus propiedades y su función. Para Pitágoras todo es número y el número es divino, es la fuerza que mantiene la permanencia eterna del cosmos. Efectivamente, los números están en el orden universal, en la música y son, según la antigua sabiduría, la sustancia, la materia y el principio del movimiento de los seres en la naturaleza: la fuente y la raíz de todas las cosas.
Desde este punto de vista, el número posee una individualidad, una personalidad que expresa las relaciones de la parte y del todo en el interior de una armonía, del individuo al Ser, del múltiplo al Uno-Todo.
Los números son lazos entre el macrocosmos y el microcosmos humano, y se les atribuye un poder en relación con las fuerzas del universo y del hombre. Además, poseen un poder mágico, permitiéndole al hombre explotar esas fuerzas en su propio provecho. El tarot está estrechamente vinculado a la numerología, tanto en sus Arcanos Mayores numerados del 0 al 22, como en los Arcanos Menores numéricos, que van del 1 al 10. Conocer el simbolismo de los números permitirá al interesado hacer una interpretación más profunda de la lectura con esta baraja de sabiduría.